Destierra esos viejos mitos sobre la protección solar

By 21.7.18


Cuando se trata de cuidado de la piel la gente dice muchas cosas. Pero si es en verano las especulaciones llegan a ser alucinantes. Hay ideas que corren a lo largo del tiempo; algunas incluso las heredamos de nuestras abuelitas y les damos tanta credibilidad que difícilmente nos las pueden quitar de la cabeza.

Hoy repasaremos los mitos más extendidos y con los que hemos vivido durante años, y te explicaré por qué no tan ciertos como hasta ahora creías.

Ahí vamos…

1. Si estoy en la sombra estoy más protegida y no me quemaré nunca. Estamos ante uno de los mitos más famosos del mundo… y el más falso. La sombrilla no es un filtro solar, sólo una ayuda para que los rayos ultravioletas e infrarrojos no lleguen directamente a tu cuerpo, pero no significa que tu piel no los reciba. Además, tenemos el factor suelo. La radiación rebota en él y luego la recibimos nosotros mientras estamos tumbados creyendo eso que a la sombra todo es mejor. Por eso es necesario aplicar SIEMPRE y en todo momento debes ponerte crema de alto factor de protección.




2. A partir de SPF 30 la protección es la misma, lo demás es una estafa. ¡Cuidado con esta creencia! Hay quienes la toman en serio y se van a playa con cremas sólo de factor 30 (y algunas aguerridas van más allá y sólo usan SPF 15). El factor 30 puede proteger en un 95% mientras que el 50 en un 97%, la diferencia es poca, es verdad, pero es sustancial si hablamos de días enteros de playa/piscina. Dependiendo de las circunstancias debes escoger entre uno y otro.

3. Si te aplicas muchas veces una crema solar su protección durará más tiempo. Totalmente falso. Una cosa es reaplicar el protector cada hora o luego de estar en el agua, y otra muy distinta es ponerte capas y capas creyendo que así estarás más protegida. La acción de los filtros dura cierto tiempo y si prolongas tu exposición al sol más de lo que debieras el resultado es muy obvio: te quemarás.



4. Si uso protector no me broncearé en la vida. Puedes tener un bronceado espectacular utilizando cremas SPF 50. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Si no usas protector no te broncearás, ¡te quemarás! Y los daños en tu piel los verás en el momento y con el paso del tiempo (por aquello de que la piel tiene memoria). Si quieres, puedes utilizar, además de la crema solar, algún producto acelerador del bronceado. Es más, algunos protectores ayudan a que tu piel adquiera un tono dorado precioso. En este post te recomiendo algunos productos. Échale un vistazo.

5. Broncearse es malo. Esta el otro extremo a lo anterior. Hay quienes creen que adquirir un color a causa del sol puede ser perjudicial para la piel y provocar cáncer. Nada más lejos de la realidad. El bronceado es un mecanismo de autodefensa de la piel frente a las agresiones de los rayos ultravioleta. Esto quiere decir que tu piel está respondiendo bien, gracias a la melanina. Lo que debes hacer es no exponerte al sol más de media hora y cuidar mucho tu piel antes, durante y después de tomar el sol.


6. El protector que me sirve a mí lo puede utilizar toda mi familia, mis amigas... total, no es una crema de tratamiento. Otra gran mentira. Si siempre has escuchado que cada piel es un mundo y lo aplicas en tu vida diaria, ¿por qué crees entonces que la crema solar debe ser la misma? Aunque parezcamos iguales, nuestra reacción ante el sol puede diferir enormemente. Esto nos obliga a saber cuál es realmente el protector que necesitamos, especialmente en el caso del rostro.



7. El protector del cuerpo sirve también para la cara. Lo mismo que lo anterior. Si en tu vida diaria no usas la crema corporal para el rostro, ¿qué te hace pensar que todo es distinto en el caso de las solares? Es lo mismo: lo de la cara a la cara y lo del cuerpo al cuerpo. No hay que ser un genio para saber que son composiciones distintas hechas para cuidar adecuadamente la zona que le corresponde. Así de sencillo.



8. Las cremas solares caducan al año. Si te sobró del año pasado ¡tírala! Esto es algo que hasta yo misma creía. Pero hace muy poco pudimos conocer que mientras el producto esté en buen estado y haya sido bien guardado puedes usarlo sin problema. En este post tienes toda la información que necesitamos saber sobre este tema. Cuando lo leas, verás que tirar las cremas podría ser una locura.



9. Si soy de piel oscura la protección puede ser menor. Este es otro de los mitos bastante extendidos y que han hecho mucho daño. Las pieles oscuras tienen más melanina que las claras y, por tanto, en teoría pueden afrontar mejor de forma natural las agresiones del sol pero no de los infrarrojos ni de los rayos UV. Una crema de alta protección evitará que tu piel padezca problemas como el cáncer o el envejecimiento prematuro, en el mejor de los casos.



10. El sol, remedio infalible para el acné. En la adolescencia es de las cosas que más escuchas y esto ha hecho que miles de mujeres vean aparecer las manchas en la piel. El sol tiene un efecto antiinflamatorio sobre la piel, pero no curativo. En otras palabras, es un efecto circunstancial que no perdura en el tiempo. Si sufres de este problema, lo mejor es que busques una crema solar que te proteja y evite que el acné rebrote cuando llegue el otoño.

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