Protector solar, fotoprotector, bronceador ¿Qué utilizo?

By 13.6.16


Ha llegado la hora de elegir el producto para protegernos de sol y comienzan las interrogantes sobre qué debemos usar para cuidar nuestra piel.

La confusión surge porque algunas marcas mezclan erróneamente los conceptos. También se debe a que por tradición hemos adoptado un nombre para llamar a todos los productos. Yo era de las que usaba “bloqueador solar” para refirme a cualquier cosa que me llevaba a la playa. Mi madre le llamaba a todo “bronceador”. Y así muchas personas que cogen el gusto a una denominación y la usan de por vida.

Para que aprendas a llamar a las cosas por su nombre, he resumido brevemente las características de las cremas y fórmulas más demandadas y así puedas escoger adecuadamente de acuerdo a tus necesidades:

* Fotoprotector. Son todos los productos (cremas, lociones, brumas, leches, aceites…) que contienen filtros solares, los cuales crean una barrera (física, química o biológica) contra los rayos UVA/UVB. Se le conoce comúnmente como protector solar (sí, el de toda la vida). Su potencia depende del grado del factor de protección (SPF). En Europa lo máximo que se permite es SPF 50+ porque se considera que a partir de ahí no se incrementa significativamente la protección.

* Bronceador. Contienen ingredientes que ayudan a potenciar el bronceado pero no protegen la piel de los rayos ultravioleta. Su función es intensificar la formación de melanina para que puedas obtener un tono uniforme. Algunos, incluso, hasta hidratan la piel, ya que algunos contienen componentes (químicos o naturales) que ayudan a mantener la humedad. Es importantísimo complementar este producto con un fotoprotector.

* Cremas contra el fotoenvejecimiento. Existen fotoprotectores que, además, tienen ingredientes que atacan el envejecimiento de la piel. Si ya de por sí los protectores solares son un aliado contra el deterioro cutáneo, este tipo de productos potencian el cuidado porque promueven la producción de colágeno, mejoran el aspecto de la piel, aportan luminosidad, regenera los tejidos y repara el ADN. Todo un cóctel para retardar la aparición de arrugas.

* After Sun. Los utilizamos después de tomar el sol, cuando ya hemos puesto fin a la exposición solar del día. Tiene múltiples funciones dependiendo de la fórmula: hidrata, calma, repara, regenera, reduce la inflamación, refresca… Desde hace unos años se han convertido en un must have en el cuidado facial y corporal porque contribuyen a mejorar la salud de la piel.

* Prolongador del bronceado. Lo deseable es que ese color tan bonito nos dure mucho tiempo, para ello se han inventado estas fórmulas que ayudan a estimular la producción de melanina de forma natural, de esta manera, tardará mucho más en desaparecer ese tono dorado playero. No contienen factor de protección y no todos hidratan o reparan la piel.

* Autobronceador. El bronceado made at home para quienes no quieren (o no pueden) tomar el sol. Se aplica en casa por todo el cuerpo durante varios días, hasta que obtener el tono deseado. No es fácil conseguir un autobronceador que nos dé el color que queramos, todo es cuestión de probar y saber aplicárnoslo.

Si te ha quedado claro, entonces comparte este post para que tus amigas también sepan cómo escoger los productos para cuidar la piel durante el verano.

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