Aprende a proteger tu piel del frío

By 23.11.15


Seguramente ya te lo sabes de memoria pero igual te lo voy a recordar: la piel del rostro necesita unos cuidados especiales durante el otoño y el invierno. En estos meses, la piel queda expuesta, principalmente, a tres agresores externos: el frío, la contaminación y los rayos solares.

Como verás, en estas estaciones se añade un elemento más que no tenemos en verano y primavera: las bajas temperaturas. Esto hace indispensable cambiar el tratamiento diario, sin embargo, muchas hacen todo lo contrario y piensan que, al no haber una sobre exposición solar ni calor, no debemos preocuparnos tanto de cuidarla.


La rutina de belleza es muy similar a la que pones en práctica el resto del año, lo que cambia es el tipo de productos y esto es algo que no todo el mundo te dice. Las cremas, las limpiadoras y hasta las mascarillas varían y es ahí donde está el secreto del éxito de cuidar tu piel en invierno.


Limpieza suave y profunda. El hecho de que no sudes no significa que tu piel no se ensucie. La contaminación, la falta de agua y el frío en sí hacen que la piel necesite regenerarse desde adentro y ese proceso comienza con una buena limpieza. En esta época lo mejor es recurrir a productos suaves y que tengan cierto factor hidratante. La limpieza debe ser diaria, por la mañana y por la noche ¡Muy importante! No olvides a tu amigo el desmaquillante.


No digas adiós a la protección solar. Más de una guarda las cremas solares en el armario una vez llegado el otoño y eso es un error, grave no, ¡gravísimo! Usa a diario factor de protección de mínimo SPF 15. Hay muchos productos ideales para esta época que no dejan el rostro grasoso y que también aportan nutrición e hidratación.


Más cremas, más regeneración. Las fórmulas antiarrugas son en esta época más importantes que nunca, así como las hidratantes. Combínalas con el protector solar. Tu rostro te lo agradecerá.


Nutrición extra para tu piel. Aplica una o dos veces por semana mascarillas nutritivas y mantén siempre en tu neceser alguna crema que aporte vitaminas, ácido hialurónico, colágeno y elastina. En el mercado encontrarás fórmulas reforzadas con estos ingredientes y, en algunos casos, versiones concentradas como aceites y cápsulas de tratamiento intensivo.

¡No más labios agrietados! Lograr este objetivo es muy fácil: ten siempre a mano un bálsamo labial hecho a base de manteca de cacao o karité (si tiene protector solar mucho mejor) y no dudes en aplicar un poco cada vez que quieras. La sensación es simplemente maravillosa.


La noche, momento clave para regenerar la piel. Especialmente en invierno, la noche es el momento más idóneo para reponer la piel de todas las agresiones. Usa todos los días una crema intensa renovadora que ayude a recuperar el agua perdida, a nutrir la piel y a hidratarla en profundidad.


¡Cuidado con el agua caliente! Es una ducha, no una sauna. Quieras o no, ese vapor abre los poros de más, resecando y deshidratando la piel, por no mencionar que si te lavas con agua con una temperatura muy alta las consecuencias serán nefastas. Ya te lo he dicho: para la cara ni agua fría ni caliente.


Maquíllate, no te disfraces. En invierno la piel está más sensible y lo que menos necesitas es que la sobre cargues. Sí, es verdad, el maquillaje de ahora es muy suave y muchas fórmulas aportan grandes beneficios a la piel, pero taaaanto maquillaje puede “erosionar” la piel. Así que mucha prudencia, además lo que se lleva ahora es lo natural.


Hazte amiga a de los antioxidantes. Los radicales libres asechan en este época con mucha fuerza y lo mejor es proteger la piel desde adentro ingiriendo alimentos ricos en vitaminas y minerales como las frutas y las verduras. Te sentirás mejor y tu piel lo reflejará.


En casa calientita, pero no tanto. Lo ideal es mantener una temperatura de máximo 24 grados centígrados. Recuerda que, aunque no lo percibas a simple vista, con los cambios bruscos de temperatura la piel pierde agua, se agrieta y se debilita.


Agua, mucha agua. Son ocho vasos de agua al día en otoño, invierno, primavera y verano. En otras palabras: debes mantener un nivel de hidratación óptimo TODO EL AÑO. El hecho de que en invierno tengas menos sed no quiere decir que tu cuerpo no necesite agua.


Reduce el tabaco y el alcohol. Es difícil, lo sé, pero hacer un esfuerzo te ayudará, no sólo a sentirte mejor, sino también a tener una piel sana y radiante. Recuerda que fumar te puede envejecer hasta 20 años.

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3 Comentarios

  1. Tendré que aplicarme la mascarilla nutritiva dos veces por semana. No lo sabia que era conveniente por el frío.
    Gracias por los consejos.
    Besitos

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  2. excelentes consejos muy apropiados para este invierno que pinta raro

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