¿Por qué se deshidrata la piel?

By 11.3.15


La deshidratación cutánea es un problema que sufrimos muchas. No importa la época del año, nuestra piel siempre estará muy seca y eso no sólo es algo que sintamos (a veces con mucha incomodidad) sino también que reflejamos: un rostro con aspecto apagado y sin vida, como si le faltara una gran dosis de luz y color.

La deshidratación no es un problema únicamente estético, lo es también de salud, por eso siempre en mis posts procuro hacer hincapié en la necesidad de mantener la piel hidratada. La razón es que un cutis debidamente hidratado constituye una fuerte barrera de protección contra los factores externos dañinos para el organismo.

Antes de comentar las causas que provocan este problema, es importante dejar claro que la hidratación no sólo tiene que ver con la cantidad de agua que posee la piel, sino también con el “manto hidrolipídico” formado por los lípidos segregados por las glándulas sebáceas y otras sustancias provenientes del sudor, que también forman parte de esa capa protectora de nuestro cutis. A todo esto se le conoce como Factores Naturales de Hidratación (NMF).

Causas de la deshidratación

La deshidratación puede ser causada por factores internos (propios de nuestro organismo) o por factores externos… ¡O la combinación de los dos! En estos tiempos donde la contaminación reina en nuestras ciudades y donde la gente no tiene hábitos adecuados de alimentación y limpieza, una mezcla de ambos factores suele ser la razón más común de la falta de hidratación en las mujeres.

Comenzaré hablando de cómo nuestro propio cuerpo provoca la falta de agua.

• La predisposición genética. Nacemos con tendencia a piel seca. Es así. Nuestra piel no tiene la facultad ni de producir ni mantener los niveles normales de agua.

• Enfermedades y situaciones circunstanciales como el estrés. Hay momentos de nuestra vida en que los mecanismos naturales de hidratación fallan a causa de alguna enfermedad, por ejemplo, que provocó la pérdida de agua o alteró el “manto hidrolipídico”.

• Problemas hormonales. Las mujeres sufrimos de alteraciones hormonales en determinadas etapas de la vida o en algunos meses o días del año. Esto hace que se desequilibren los niveles de agua y grasa en todo el cuerpo.

• Mala alimentación o ingesta de medicamentos agresivos para la piel. Somos los que comemos… y todo lo que ingerimos. Hay alimentos y medicamentos que restan hidratación a la piel y sus efectos pueden durar mucho tiempo.

Y estos son los factores externos más comunes:

• La contaminación. Los agentes contaminantes son erosivos para el cutis y muchas veces “matan” las células que dan vida a la piel.

• Los rayos solares. Además de quemar la piel, eliminan agua y esa grasa que es necesaria para mantener la capa protectora.

• Cambios bruscos de temperatura. Pasar del frío al calor (o viceversa) en cuestión de minutos producen una agresión cutánea que afectan los mecanismos naturales de hidratación.

• Productos y cosméticos dañinos. Hay cremas, jabones y hasta ropa que agreden la epidermis, debido a que están hechos a base de químicos muy fuertes.

• Exceso de higiene. El exceso de agua, sobre si es a temperaturas extremas, debilita la piel perdiendo su elasticidad y firmeza natural.

¿Qué hacer?

Es la pregunta que nos hacemos muchas una y otra vez. Más adelante, en otros posts, os daré algunos consejos sobre alimentación y productos faciales. Mientras, os recomiendo utilizar cremas que sean realmente hidratantes. Hay muchas antiarrugas que tienen cierto factor hidratante y esto no ayuda del todo a resolver nuestro problema porque no es su principal objetivo.

La vitamina A y E son excelentes aliados para mantener la hidratación natural de la piel. Ingerir una cápsula de vitamina E todos los días ayuda a cuidar la piel desde adentro. Si quieres además dar más luz a tu piel, debes tomar en cuenta la vitamina C.

Estad muy atentas porque os seguiré hablando de este tema. Si tenéis alguna propuesta, consejo o truco no dudéis en comentarlo.

* Foto: Shutterstock

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