Las cremas y las cejas no son tan buenas amigas

By 17.3.14


Seguramente a muchas de vosotras no se os ha pasado por la cabeza buscar una relación entre las cremas faciales y las cejas.

Voy más allás. Puedo apostar a mi marido en la ruleta rusa a que muchas veréis con naturalidad el hecho de que uno poco de crema humectante se quede en las cejas. ¿Por qué no si la ceja forma parte del rostro? Y cuando se trata de las cremas especiales para la zona de los ojos somos aún más alegres porque decimos: "Ojo es igual a ceja". Y ahí vamos, a untar crema sobre el vello... ¡Total, la vida son dos días!


Aunque parezca una incoherencia, las cremas que habitualmente utilizamos para embellecer nuestro rostro pueden jugar un papel contraproducente en el crecimiento de la ceja.

Las pobres deben sufrir ya los embates de la cera, las pinzas y el criminal lápiz que muchas aplicáis a diario. Esto es ya demasiado martirio para tener que añadir también determinandos componentes químicos que pueden agredir aún más esa parte tan sensible de nuestro cuerpo.

Por eso no es de extrañar que muchas mujeres luego estén desesperadas buscando por Internet las mil y un recetas y trucos para que crezca el vello en esa parte del rostro. No os preocupéis, crecerá. Tarde o temprano pero crecerá.

Hay algo que todos debemos tener claro desde el principio: las cremas faciales y las cejas no son muy amigas. En algunos casos se odian y no deberían estar juntas porque sino las consecuencias podrían ser lamentables. Es como la compañera que tanto odias ¿Puedes estar mucho tiempo a su lado en una fiesta? Pues claro que no. Lo mismo ocurre en este caso.

Los componentes de las hidratantes pueden debilitar los folículos pilosos y hacer que el vello deje de crecer o lo haga con mucha dificultad. En algunos casos el resultado es un vello más fino, lo cual hace que las cejas se vean menos pobladas. También puede provocar la aparición de pequeñas "calvas" que debemos disimular con el tortuoso lápiz.

Ahora, muchas me preguntaréis qué podéis hacer con ellas. La respuesta es mimarlas con cremas y geles muy suaves. Si podéis comprar un cepillo especial mucho mejor, así las podréis cepillar una o dos veces al día para estimular la circulación en la zona.

Mi consejo es utilizar Aloe Vera. Después de depilarme aplico una mínima cantidad en el párpado superior, justo debajo de la ceja, en la zona donde eliminé vello. No más abajo. También aplico un poco por encima, si es que he eliminado vello en esa zona. A la zona propiamente del vello no se le debe echar nada.

Ahora utilizo el gel de Aloe Vera de la marca DoriBell, que agrega extractos de esa planta natural a muchos de sus productos. Es muy suave y la sensación que deja es muy agradable. Es muy recomendable para cualquier parte del cuerpo sensible o que haya sido recién depilada.

Como mi propósito de momento no es daros consejos sobre cómo hacer crecer las cejas, dejaré este enlace hacia un post de Medicina Positiva donde veréis algunos trucos para lograr este objetivo.

¡Mucha suerte y a lucir cejas este verano!


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